La dehesa que rodea El Real de la Jara es hábitat natural del cerdo ibérico, y la gastronomía de la zona gira en buena parte en torno al jamón, la caña de lomo, el chorizo y otros embutidos de bellota, además de las carnes a la brasa.
Los bares de tapas del propio pueblo son la forma más sencilla de acercarse a esta cocina, con raciones pensadas para compartir después de una ruta o una jornada de Camino.
En otoño, las setas se suman a la carta de muchos establecimientos de la sierra, coincidiendo con la temporada micológica de la zona.
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